Opuestos con la misma pasión
- danydardonofficial
- 31 ago 2022
- 7 Min. de lectura
Anoche vi una entrevista a una cantante extremadamente talentosa, Anne Wilson, cuando vi aquella entrevista que era prácticamente un testimonio de como inicio su carrera, me impacto, me hizo pensar tanto, una y otra vez, la manera en que el don que le fue dado a Anne Wilson; me inspiro, me erizo la manera en que ella vino a ser con su voz un recurso que Dios usa para sentir la exquisita presencia de Dios, cuando Anne escribe, canta una canción en especial sí Anne está tocando el piano; Anne cuenta que una noche ve por la ventana de su cuarto el destello de luces policiales frente a la casa de sus padres, Anne quien en ese entonces vivía con sus padres baja las escaleras y encuentra un grupo de policías dándole la noticia a los padres de Anne que su hermano Jacob murió trágicamente en un accidente automovilístico, Anne describe como pudo ver el dolor en sus padres tras la noticia; mientras su hermana le acompaña en su dolor, tras la pérdida de su hermano, Anne describe que no era un hermano más, Anne describe a su hermano como el alma de la fiesta, con un corazón noble, amoroso y alegre quien amo a sus hermanas; tras la noticia Anne decide buscar refugio y recordar a los padres de Anne que solo Dios puede sanar este dolor, Anne les expresa y les recuerda que Dios tiene el control y es quien los puede reconfortar en el incomparable dolor de la pérdida de un hijo; pero Anne no solo abrazo a sus padres, también les reconforto con amor y palabras sabias, en medio de aquel dolor, Anne sentía como su alma se acongojaba al darse cuenta que jamás vería a su hermano, Anne busco ayuda, busco refugio, busco un abrazo cálido y quien le pudiera dar paz en medio de aquella tragedia, Anne no podía pedir el abrazo de sus padres ya que esos estaban sufriendo por la pérdida de su hijo, tampoco en su hermana, ya que su hermana también había perdido a su hermano; Anne hizo lo que todos deberíamos hacer cuando no tenemos quien repare ese dolor en nuestro corazón, Anne comenzó adorarle a Dios, comenzó a cantarle con lágrimas y dolor, se sentó en el piano y le adoro a Dios, no cabe duda que encontró el mejor consuelo, Dios; Anne entre lágrimas, dolor, desconsuelo le adoro a Dios, le canto de su amor; yo me pregunte como esta mujer en su mayor perdida, en su peor experiencia vivida no reclamo, no insulto, no hizo locuras, no maldijo, nada esto, nada erróneo, su tristeza se convirtió en un acto de adoración, Dios dio, Dios quito, pero esta mujer no dejo de amar y de expresarle a Dios cuanto lo amaba, no cabe duda que Dios la lleno de paz, la conforto y la bendijo, su familia convenció a Anne que durante el funeral de su hermano, Anne tocara el piano y cantara una canción que glorificara el amor de Dios en medio de esta tragedia, aquel público en un funeral fue la primera audiencia de Anne, luego comenzó a cantar y dar conciertos, hoy por hoy Anne viaja todo Estados Unidos, escribiendo y componiendo canciones del amor de Dios en nuestras vidas glorificando el nombre de Dios; reflexionando como una tragedia en la vida de Anne y su familia Anne nació y crece artísticamente, de manera que su momento más doloroso, vino a ser el principio de una nueva manera de vivir. Conozco personas que perdieron a su padre a quién este hombre les inculcaba buscar de Dios y cuando este hombre se fue, les dejo millones y derrocharon el dinero, buscaron refugio en vicios, en una persona, en comprarse cosas, carros, propiedades; pero nada de eso lleno el vacío que su padre dejo en sus corazones, nada de eso trajo paz a sus almas, yo personalmente e perdido a mis mejores amigos, producto de la violencia delincuencial, de igual manera familiares cercanos a quienes ame, los perdí producto del crimen organizado; ninguna de estas pérdidas por mucho que les quise, que les ame, me hizo reflexionar y buscar ayuda o socorro en Dios, trate de eliminar ese dolor refugiándome en el trabajo, negocios, escribiendo, en el amor de alguna mujer en el caminar de mi vida, pero nada de esto alivio el dolor, nada esto me hizo reflexionar, para dejar de llevar una vida materialista, buscar la manera de generar dinero, ganar dinero, no me dio paz, encontré el amor pasional en alguna dama, quien me engaño y como todo ser humano, me fallo, no la culpo; el punto es el siguiente: Pase muchos años y perdí mucha gente, hice dinero y nada me dio paz, nada calmo mi dolor, nada me lleno, ni el dinero, ni las mujeres, ni los carros, ni las propiedades, ni los viajes, nada; hasta que un día sin previo aviso un virus entro en el cuerpo de mi hijo, quien en aquel entonces tenia un año con una semana de vida, lo hizo permanecer en cuidados intensivos por dos semanas; imagina un bebe saludable, de cabello rizado, de pestañas largas y volteadas, de mejillas rosadas, su cuerpo robusto, sus brazos y piernas como donas, un bebe hermoso; de pronto sus ojos apagados, su color pálido y casi morado, sus ojos sin casi poder abrirlos, conectado a sondas en la nariz, con ajugas conectadas a mangueras para suministrarle medicamentos, en su mano y pie, con cables conectados al pecho, con una bata de hospital, con problemas para respirar; en eso momento me di cuenta que el dinero no servía de nada, el amor que una mujer pudiera darme tampoco podía salvar a mi hijo, los carros y viajes no me harían olvidar ese dolor, en esas dos semanas, dos bebes fallecieron, en la misma sala de cuidados intensivos de aquel hospital, ver aquellos padres llorando sin consuelo, las madres gritando por la pérdida entre llantos; la tercera vez que mi bebe dejo de respirar y tuve que salir corriendo de la habitación a llamar al enfermero, para que lo estabilizara, no pude más, pensar en ese sufrimiento, verlo morir, me estaba matando, allí fue donde no pude más; no hice lo que hizo Anne Wilson, me puse de rodillas y le rogué, le suplique a Dios que salvara y sanara a mi hijo, que lo librará de la muerte, llore y llore en medio de una oración quizás por unos veinte minutos, hasta que sentí paz, no puedo decir cómo, solo que al paso de los minutos deje de llorar, mi corazón dejo de acelerarse, mi respiración fue profunda y fuerte, solo sé que sentí paz; al levantar mi cabeza, mi bebe estaba sentado, sus mejillas estaban rosadas, su cuerpo robusto y empezó hablar sus pocas palabras que podía pronunciar para aquel entonces, sonreía conmigo, después de unos treinta minutos, se volvió acostar y a dormir, profundamente; el día siguiente, a las siete am, en el cambio de turno, mientras lo revisaban y leían la bitácora de los acontecimientos de la noche anterior, la doctora nos dijo a su madre y a mí, profesionalmente no puedo decir esto; no puedo explicarlo, la medicina y el oxigeno no lo restauro en una semana y de dos de la mañana para esta hora, su bebe esta completamente sano, no necesita oxígeno, no necesita medicina, no necesita que le suministremos por ajugas la alimentación, esta cien por ciento sano, dijo aquella doctora; entonces continuo diciendo: sí su hijo sigue sano los siguientes tres días, sin estar conectado a nada, aunque permanezca en la sala de cuidados intensivos, pero sin estar conectado, puede irse a casa; efectivamente, así fue.

Tres días después lo llevábamos a casa; lo mío no fue un canto de adoración a Dios como Anne Wilson, lo mío fue una oración desesperada a Dios, extremadamente desesperada, pero había algo que siempre tuve presente, la soberanía de Dios, es decir: Dios pudo, puede y podrá sanar a mi hijo; siempre y cuando Dios lo quiera, pero yo Dany Dardón España, yo no soy nadie para exigirle, nadie para reclamarle, en caso que no lo sane, Dios puede, sí, efectivamente puede hacer, Dios decide sí lo hace o no, entonces mí oración fue de súplica para sanar a mi hijo, gracias a Dios, a Él le plació hacerlo, pero pudo no haberlo hecho, y yo no debí reclamarle, o enojarme con Dios, o hacer las cosas que a Dios no le agradan; entonces es aquí donde se aplica el título de este artículo. Opuestos con la misma pasión; Anne Wilson perdió a su hermano y nació en ella una pasión por cantar del Dios que da paz en medio de los problemas, a pesar que Dios pudo haber evitado la muerte de su hermano, Anne no reclamo, Anne le adoro, demostrando que reconoce que Dios es soberano, pero Dios a su vez, le dio paz, le dio consuelo, le dio amor; yo fui lo opuesto, Dios sano y salvo a mi hijo de la muerte, y yo le agradecí, le adoré, por eso cada vez que puedo escribo como Dios libro de la muerte a mi hijo, cada vez que puedo lo cuento, lo comparto, cuando alguien tiene un ser querido enfermo, cuando alguien tiene un hijo, una hija en el hospital; a mí Dios me dio esa paz, ese consuelo después de aquella oración, ese amor, después de llorar de rodillas; Dios me inundo de gracia, me lleno de amor; sí tú, quien lees este artículo, estas pasando por un momento difícil que solo Dios puede ayudarte, te invito a que le ruegues, hay cosas que solo Dios puede hacer, Dios hace lo imposible en posible, busca la manera de estar en un lugar de silencio, sin interrupciones, habla con Dios como sí hablaras con tu mejor amiga, tu mejor amigo, de tú a tú, abre tu corazón y dile, claramente cual es tu situación, sin importar sí es tu culpa o no, sí ere victima o victimario, pídele perdón por los errores que cometiste, reconoce que es tu Dios, y pídele que entre a tu vida, cambie tu vida, te haga una persona nueva, te de paz, en tu alma, te de calma a tu corazón; entonces dándole gracias por lo que ha hecho en tu vida y por lo que hará de ahora en adelante, confiando en que Dios nunca te fallará, pídele que resuelva tus problemas, déjale tus problemas a Él y Él hará lo que Dios cree es lo mejor para ti, sí necesitas oración, sí necesitas una guía para llevar una vida conforme Dios quiere que la tengas, envíame un email y yo te estaré enviando completamente gratis, material que te ayudará a llevar una vida de paz, de gozo, de amor, con Dios. Sí quieres ver el video del testimonio de Anne Wilson, abajo te dejo el enlace.
Dany Dardón España







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